Tener un departamento vacío cuesta dinero, pero meter a un mal inquilino cuesta mucho más: meses de alquiler perdido, gastos en abogados y daños a la propiedad que nadie cubre. Muchos propietarios cometen el error de alquilar al primero que llega con el dinero en la mano o al que "parece buena gente". En el mundo inmobiliario, la intuición no basta; se necesitan datos. Si quieres dormir tranquilo...